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domingo, 25 de marzo de 2012

Las Salidas del Señor del Buen Viaje




Aunque para la mayoría de los hermanos haya pasado desapercibido, este año de 2012 se cumple el 75 aniversario de la primera salida procesional, de la imagen del Santísimo Cristo de Jerusalén y Buen Viaje, hecho que tuvo lugar el Jueves Santo de 1937.
 Por hacer un breve repaso sobre las salidas que el Señor efectúa, con la cofradía, Tras esta primera salida, el 25 de Marzo de 1937,  entra a formar parte dentro de la nomina de titulares de la Hermandad el 4 de Mayo de 1941. A partir de esta fecha se comienza a trabajar siendo en 1944 cuando se tiene prevista su primera salida, hecho que finalmente por inclemencias meteorológicas  se llevara a cabo al año siguiente. Los tres titulares efectuaran la estación de penitencia, desde este momento hasta 1960, durante los años 1961, 1962 y 1963 por motivos económicos no se realizara salida procesional, reanudándose esta en 1964 con el Cristo de del Buen Viaje y la Virgen de los Dolores, ya que el Señor de las Cadenas pierde su paso. En 1967 se decide que el Señor de las Cadenas,  vuelva a salir en sus antiguas andas teniéndose que tomar la lastimosa decisión de dejar de procesionar al Cristo del Buen Viaje. A la penuria de los años sesenta hay que sumar el cierre de la Catedral con motivo de la gran restauración que en ella se esta llevando acabo. Será ya en 1974 cuando vuelva al cortejo siendo en esta ocasión portado a hombros por hermanos vestidos con el hábito nazareno.


 En este punto me gustaría recordar como aunque en esos momentos no efectúa salida procesional el Jueves Santo si realizara  una esporádica salida en Vía Crucis, el Viernes Santo de 1970.Tras las incesantes lluvias de la tarde anterior y ante la frustrada salida se toma la decisión de realizar este culto externo. El acto se efectuó tras los oficios  alrededor de la plaza de la Merced con el Cristo, portado a hombros de sus hermanos vestidos de nazareno estando acompañado por largas filas de nazarenos, según me comenta el mas detallado libro de actas que tenemos en esta Hermandad, D. Cristóbal Fernández Moreno este seria el ultimo culto que presidiera como director espiritual el recordado D. Carlos Núñez Vega antes de su marcha a Aracena.

 En el 1977 se construye una parihuela con la que procesionara hasta 1981, acordándose este  mismo año que debido al lamentable estado que presenta la talla, no efectué salida alguna hasta que se proceda a la restauración de la imagen y posea paso procesional propio. El Hno. Cabral cuenta orgulloso como, de los portadores de esa parihuela surgirá la idea de la creación de la cuadrilla de hermanos costaleros del paso de palio, realizando estos su primera salida el Jueves Santo de 1978 con las andas de Maria Santísima bajo al mando de D. Rafael Rodríguez Chaguaceda.


La primera preocupación en estos años es la restauración de la imagen, durante todo el año 81 y 82 se producen numerosas reuniones con la Exma. Diputación Provincial con vista a resolver el problema. Finalmente se procederá a ello en el año 82 por parte del restaurador de la Diputación, el Sr. Díaz Roca que será también el encargado de efectuar la restauración del Señor de las Cadenas por esas mismas fechas. Paralelamente a ello en el seno de la cofradía se va gestando el realizar un nuevo paso, aunque hay que decir que la primera idea fue la de ejecutarlo para el Señor de las Cadenas y que el Cristo volviese al que había sido su paso. Aunque el proyecto se desestimara y se aprueba la idea de realizar un paso de caoba para el Cristo del Buen Viaje y acometer una ampliación al del Señor, cosa que gracias a Dios, no se llevo acabo. Por otro lado se acuerda que el encargado de montar la cuadrilla de costaleros sea D. Manuel Cabral Gómez, dándose la circunstancia de que este hermano ha sido precursor, de las tres cuadrillas de hermanos costaleros, que a día de hoy aun conserva la Hermandad. Aunque será Joaquín Gavira Martín quien sea nombrado definitivamente  como capataz del paso.
 El día 3 de junio de ese mismo año, se lleva acabo la votación del proyecto aprobándose entre los presentados el del onubense Luís Barrios. Las relaciones con el tallista no fueron muy buenas y el descontento se hace patente a lo largo del trato profesional, los plazos de entrega y el descontento por el trabajo realizado son algunos de los detalles que las actas nos dejan entrever. La bendición de la obra se realiza en un sencillo acto la mañana del Jueves Santo de 1983 por Ntro. director espiritual, D. José Morales López  aunque para la ocasión solo estará concluida la canastilla y algunas de las cartelas del mismo teniendo que esperar hasta 1985 para ver el trabajo totalmente realizado. Junto a este estreno se une este año, el de una bandera para el cortejo de nazarenos del paso que igualmente se bendice junto a él. Para la primera levanta, y nunca mejor dicho, se acuerda que esta sea realizada por la Exma. Diputación Provincial, por todas las atenciones que con la Hermandad ha tenido, aunque posteriormente observamos como se hace entrega de una placa por este motivo a D. Eduardo García Fernández por lo que imaginamos que finalmente fue él quien la realizo.

El descontento que se tuvo desde un primer momento por esta obra fue total ya que a la pésima calidad se unía la poca coherencia y homogeneidad que otorgaba al cortejo por lo que tas cumplir el anhelo de ver al Señor de las Cadenas con un nuevo paso y al Cristo en sus primitivas andas  se toma la afortunadísima decisión de venderlo, hecho que tendrá lugar en el año 2002. Conservándose únicamente de este paso, las cartelas de plata de ley que donase Ntro. Cofrade Mayor Honorario, D. Manuel del Castillo Lacarra, las cuales insertas en unos pedestales destinados al culto interno quedan como único testimonio de su efímera posesión.
Los hechos desde la vuelta del Señor al paso de  Gil, por reciente,  por todos es conocida, es por ello que no vamos a extendernos más en esta entrada dejando aquí apartada la narración para retomarla en otra ocasión.  


jueves, 2 de febrero de 2012

Verdaderamente somos una Archicofradía¿?


En 1772, el Cardenal Francisco de Solís y Folch de Cardona, Arzobispo de Sevilla aprueba la erección en Huelva de la Orden Tercera de Esclavos de María Santísima de los Dolores, acto seguido ya con el beneplácito del Ordinario, la corporación pide igualmente su aprobación a la Orden de la Merced Descalza, no olvidemos que esta, era la “regente” de su sede canónica. Sin ningún inconveniente el Siervo de María, Fray Joseph de San Bartolomé, Vicario y Superior General de todo el Orden de Mercedarios Descalzos, aprueba la citada erección, e igualmente agrega y une a la nueva Cofradía a la ya existente Primitiva Archicofradía de Nuestra Madre y Señora de las Mercedes con vistas a que sus cofrades gocen de los privilegios, las indulgencias, gracias espirituales, facultades e indultos de la mencionada Archicofradía perpetuamente.
Esta agregación a nuestro entender no es suficiente para que la corporación use el título de Archicofradía, el cual es innato de la agregante, según el canon 725 y 720, 721, 722 y 723 del derecho canónico de 1917, pues como hemos visto lo único que aporta esta agregación son gracias e indulgencias, no así el derecho a agregar a si, que solo compete a la agregante y no a la agregada.  


ANEXO;


Derecho Canónico 1917;

LIBRO SEGUNDO......De las personas

Tercera Parte, de los seglares

Título XIX de las asociaciones de fieles en particular

Cápitulo II. De las archicofradías y uniones primarias

720 las hermandades que gozan de facultad para agregar a sí otras de la misma especie, se llaman archihermandades o archicofradías o pias uniones, congregaciones o sociedades primarias.

721 1 Sin indulto apostólico, ninguna asociación puede agregar a sí otras válidamente.
2. Las archicofradías o uniones primarias solo pueden agregar a sí aquellas cofradías o pias uniones que tengan el mismo título e idéntico fin, a no ser que en el indulto apostólico se determine otra cosa.

722 1 En virtud de la agregación se comunican todas las indulgencias, privilegios y demás gracias espirituales comunicables que directa y nominalmente fueron concedidas por la Sede Apostólica a la asociación agregante, siempre que en el indulto apostólico no se prevenga lo contrario
2. Por esta comunicación no adquiere la sociedad agregante ningún derecho sobre la agregada

723 Para la validez de la agregación se requiere;

1 que la asociación estuviese ya eregída canónicamente y no hubiera sido agregada a otra Archicofradía o unión primaria
2 que se haga con el consentimiento del Ordinario local, dado por escrito, acompañado de sus letras testimoniales
3 que las indulgencias, privilegios y demás gracias espirituales que se comunican por la agregación se haga un catalogo, el cual, una vez revisado por el Ordinario del lugar donde esta establecida la Archicofradía, será entregado a la sociedad agregada.
4 que la agregación se haga con la formula prescrita en los estatutos y a perpetuidad.
5 que las letras de agregación se expidan completamente gratis, sin aceptar retribución alguna aunque se ofrezca espontáneamente, exceptuando los gastos necesarios.

724 Únicamente la sede apostólica puede trasladar de una sede a otra las archicofradías o uniones primarias

725 Solamente la sede apostólica puede conceder a las asociaciones el título, aunque sea puramente honorífico, de archihermandad o de archicofradía, o de unión primaria.

sábado, 28 de enero de 2012

Ntro. paso de palio, en Arahal



En esta entrada simplemente vamos a mostraros como el diseño, que sirvió de modelo a la realización de nuestro paso de palio fue usado en  al menos otra ocasión por parte de su autor, Juan Manuel Rodríguez Ojeda. Se trata del palio de Ntra. Sra. De los Dolores de la localidad Sevillana de, Arahal, aunque dicho sea de paso, no hemos encontrado en ningún caso que la pieza se halle documentada al prolífico bordador sevillano, encontrándose en la bibliografía consultada como anónimo  principios del S. XIX. Y como una imagen vale más que mil palabras.......

Ntra. Sra de los Dolores, Arahal, Sevilla.





Fotografía; http://historiadearahal.blogspot.com/

viernes, 9 de diciembre de 2011

El Altar de Nuestro Padre Jesús de la Cadenas, Breve y didáctica descripción de la pieza.

Ficha Técnica:

FORMA

Planta; Lineal
Nº de cuerpos; 2Cuerpos
Nº de calles; 3
Ritmo compositivo; B-A-B
Estructura; Retablo-Hornacina
Soportes; Columnas y pilastras

FUNCIÓN

Situación; Colateral
Finalidad; Conmemorativo
Iconografía; En origen Mariano




Primeramente mandamos cordiales saludos al Hermano Mayor de la Corporación que nos sigue desde Facebook e igualmente un fuerte abrazo a: Jesús Ramírez, Diego Hidalgo, Óliver Álvarez, Fernando Carvajal, Mª José Fernández, Cristina Galvín, Nolasco Texeira, Juan Fernández y Jorge Durán, amigos,  a los también “gustamos”.



En esta segunda entrada procederemos a una somera descripción artística de la pieza, tras la introducción de la primera cuyo contenido  sirvió para darnos a conocer su proceso constructivo, El tema es vasto y árido para  personas no familiarizadas con las artes, es por ello que intentaremos ser lo mas “Light” posibles.
 Propio de su tiempo la pieza muestra un estilo barroco de la etapa final;  La obra presenta dos cuerpos,  quedando el primero de ellos conformado por tres calles que quedan delimitadas en la parte exterior por columnas de capiteles compuestos las cuales surgen de potentes machones desde el banco y  la interior por pilastras. Son estas pilastras las que nos dan paso directo a la calle central, lugar que queda configurado por la caja de la hornacina principal la cual queda abierta al exterior mediante una arco polilobulado que nos muestra el camarín destinado al titular, ámbito, que nos atrevemos decir, que al igual que sucedió con la parte superior del retablo quedo sin finalizar por motivos económicos, ya que normalmente este espacio se nos suele presentar como la más elaborada de los retablos, aunque,  en nuestro caso este ámbito principal  queda  configurado  por un vasto arco de medio punto que se policroma con un jaspeado similar al del resto del conjunto. Esta solución debió de presentarse en un principio como temporal quedó consagrada como definitiva seguramente debido a los problemas económicos que como honrosa tradición esta Esclavitud ha venido adoleciendo hasta nuestros días.


Escoltando esta estancia principal y sobre ménsulas en las que campean cabezas aladas de querubines aparecen las imágenes de dos santos obispos, que vienen identificándose  desde antiguo con las imágenes de San Blas y San Nicolás, el primero de ellos, situado en el lado izquierdo del conjunto carece de atributo iconográfico aunque la posición de la mano izquierda nos hace imaginar que en origen debió de portar el cirio que sirve de atributo a las imágenes del Santo. San Nicolás por su parte luce en su mano izquierda sobre los envangelios tres bolas de oro, hecho que nos facilita enormemente  su identificación. Este primer cuerpo queda delimitado en sus extremos por unas elegantes y delicadas cresterías de estilo rococó que le  sirven de remate.


El segundo cuerpo,  que realiza las  funciones de ático, emerge como prolongación de la caja central, presentado este zona  un perfil mucho más movido que la zona baja,  y encontrandose separado del piso inferior por medio de un entablamento recto y liso que  en sus extremos y coincidiendo con las columnas del piso bajo, se transforma en modillones  curvos que sirven  para dar asiento a sendos ángeles corpóreos. Este  espacio superior queda presidido por una hornacina  que se abre al exterior mediante un arco de medio punto, habitada por la imagen de San José, que queda   sustentada  por una barroca ménsula, presidida por el escudo mercedario y rematada por un querubín alado en la parte superior. Escoltando esta estancia se alzan pilastras, de cuyos lados externos parten dos barrocos aletones que como tema principal poseen sendas rocallas cuya finalidad es enlazar ambos cuerpos. Por encima de este segundo cuerpo la obra se encuentra como ya hemos advertido en diferentes momentos inacabada sirviendo de remate para ello una moldura mixtilínea de aires barrocos que queda escoltada por sendos jarrones de azucenas, no olvidemos que en origen la obra estaba consagrada a la Virgen María.




Los problemas de caja igualmente debieron influir, y bastante, en las técnicas que para su acabado se eligieron. Aunque en este punto debamos señalar que la moda del momento también influiría algo para que la técnica que predominase en el conjunto fuese la del jaspeado, cuya función es la de imitar el mármol y que ayudaría considerablemente a un abaratamiento de los costes finales. Pero a esta  hay que sumarle otra más costosa, la técnica del dorado, que únicamente se reservó  para el fileteado de las piezas y el acabado de los distintos elementos vegetales que forman parte de la  decoración de la arquitectura del retablo.




La mesa de altar que emerge del zócalo, posee un sinuoso perfil  de acusado bombo y se encuentra presidida en su frente por el escudo del Clavo. El centro de la tapa superior posee un hueco para albergar una  lápida que aún se conserva en la dependencias de la corporación, la misma se encuentra realizada en piedra pizarra o similar con incrustaciones de pasta blanca,  y cuyo texto indicaba  a los devotos que aquel era el tabernáculo dedicado a la Animas de Purgatorio dentro del convento, esta  pieza, fue incomprensiblemente retirada del retablo tras la puesta al culto en él de la imagen del Señor de las Cadenas. Sobre el mencionado  hueco se nos presenta un cegado nicho polilobulado sin función aparente y con forma crucífera, el cual nos atrevemos a pensar, que sería proyectado para posteriormente ir cerrado con una puerta elaborada en otro material, quizás, plata  para  realizar  las funciones de Sagrario hecho que finalmente quedaría abortado, una vez más por motivos económicos, siendo posteriormente olvidado este uso, al ser colocado un nuevo sagrario en el frontero Altar  que la misma Esclavitud ya como Siervos de María levantaría en honor y gloria de la Virgen de los Dolores. En este punto señalamos a los hermanos, dos ideas; por un lado la vuelta de la lápida a su  lugar originario y por otro, el estudio, de conversión de este inconcluso Sagrario en lugar de reserva para la nutrida colección de reliquias que la Corporación atesora, para ello  tan solo  se tendría que volver a abrir el nicho ,obteniendo con ello el fondo necesario, para posteriormente  quedar custodiado el ámbito con la debida puerta que sirva de acceso cuando así se requiera.

Aunque no descartamos labores de mantenimiento posteriores a su ejecución, probablemente en los años 30 del pasado siglo, al igual que otros retablos del Templo, experimentaría retoques  por parte  del Sr. Oliva en lo que se refiere a su dorado. Con fehaciente seguridad solo podemos afirmar que fue restaurado en los años 70 por la comisión provincial de bellas artes. Estas labores, fueron realizadas con vista a la reapertura del templo mercedario.  En esta intervención la pieza quedo despojada del jaspeado blanco que lucio desde su ejecución para serle aplicado uno nuevo en  tonos tostados-rojizos y verdes. Estas actuaciones tuvieron como fin el igualarlo en lo que a tono se refiere al frontero de los Dolores para así dar una imagen mas homogénea con el resto de conjunto de altares del Templo así como con la  nueva sillería que se levanto en el reinventado Altar Mayor, que con pésimo gusto por aquellos años se edifico. Esta sillería sigue como línea maestra las trazas marcadas por el retablo de la Virgen de los Dolores. Líneas que igualmente siguen una pareja de bancos de madera dorada y policromada que desde entonces escoltan al retablo aunque a día de hoy, desde hace pocos años, se haya incorporado a esta pareja un tercer banco proveniente del altar mayor que se ha colocado delante de la mesa del altar.


En este punto, perdir perdón a los lectores por lo extenso de la entrada, pero este interesante tema sin duda lo merece, dejandonos en el tintero cuestiones tan interesantes como la atribución, el mensaje iconológico, estado actual etc..... y que esperamos  que  pronto vean la luz en el medio adecuado nos despedimos por hoy.


Bibliografía;

Diaz Hierro, Diego; “Historia de la Merced de Huelva, Hoy Catedral de su Diócesis”, Huelva, 1975.

viernes, 2 de diciembre de 2011

El Altar de Nuestro Padre Jesús de las Cadenas, introducción histórica


Las dos próximas entradas vamos a dedicarlas al Altar donde se encuentra expuesto actualmente al culto Nuestro Padre Jesús de las Cadenas.  Este Altar fue erigido por la Esclavitud de Nuestra Señora de la Merced, germen fundacional de la actual Hermandad de los Judíos. Veamos pues;  Con anterioridad al terremoto de Lisboa, producido el día 1 de Noviembre de 1755,  La Esclavitud de Nuestra Señora de la Merced rindió culto a su Titular en el lugar que hoy en día ocupa la entrada a la sacristía. Tras el mencionado terremoto y la entrada en ruina total de la fábrica del Siglo XVI se comienza la construcción del actual convento, con vistas a aliviar gastos y viendo el auge devocional que la Esclavitud tiene, la comunidad decide levantar escritura de cesión de la antigua Capilla de San Cayetano, capilla que ocupaba el lugar que hoy en día ocupa el retablo del Señor de las Cadenas  a los Esclavos de la Virgen de la Meced para en ello, acuerdan  los esclavos; “establecer y fundar a su costa un altar con su camarín para mayor culto y desensia a dicha imagen, La Virgen, en la testera de dicha Capilla” además la comunidad concede en la misma escritura un terreno de huerta contiguo a este sagrado lugar para la construcción  un cuarto donde celebrar cabildos y guardar los enseres y alhajas de la imagen de la Virgen. Todo lo anterior dicho ocurre el 7 de Junio de 1759 así ya no tenemos mas noticias hasta el 6 de Marzo de 1767 en que encontramos una carta de obligación de pago por parte de la Esclavitud a D. Francisco Muñoz Camacho el cual había prestado a la Hermandad 3300 reales de vellón “para la obra de un retablo que se esta construyendo en la capilla que dicho congreso tiene en el referido convento de la Merced” dicha cantidad debía de quedar  satisfecha por la Esclavitud en un espacio de 6 años. Lo cierto es que no encontramos ninguna carta de pago en el tiempo estipulado, no siendo hasta  1777 cuando aparece la escritura de cancelación de deuda “a favor de la Hermandad y Esclavitud titulada de Ntra. Sra. De la Merced en dicho convento” tras comprobar el prestamista que la deuda no iba a poder ser saldada por la Esclavitud.
Conocedores de esta historia, y viendo la configuración actual del retablo, la cual es la misma que en el mencionado S XVIII, se nos antoja pensar que ante la falta de recursos la obra quedo inconclusa respecto a lo que tuvo que ser su diseño original el cual  tuvo que constar sin duda de un tercer cuerpo a modo de ático y que seria el encargado de rematar el conjunto ya que la crestería en forma de rocallas  y las jarras de azucenas que realizan esta función a nuestro entender cortan en seco la ascensionalidad que presenta la obra desde su base.




A modo de hipótesis y sin ningún dato que nos avale podríamos decir que la parte de la obra que quedo sin realizarse debía quedar presidida por la escultura de San Cayetano,  recordemos que este  fue el antiguo titular del referido espacio, siguiendo con nuestra hipótesis al no quedar acabado el proyecto por la Esclavitud seria el convento el que a sus expensas  levantaría un nuevo altar e imagen en honor al Santo, que seria la que a día de hoy conservamos olvidada en el ático del actual altar de San Antonio Abad ya que la primitiva devoción al Santo giro alrededor de un desaparecido cuadro.  Diego Díaz Hierro, en su meritorio libro acerca del Convento en lo que  respecta a este tema, defiende que, en origen la imagen de San Cayetano  de bulto que hasta nuestros días ha llegado fue la  que ex profeso se realizara  para la hornacina que actualmente ocupa la imagen de San José, para él las imágenes llegarían a sus actuales ubicaciones, tras diversos cambios efectuados en las posteriores centurias. Para nosotros esta teoría queda desechada principalmente por motivos de escala, declarándonos firmes defensores, de que la imagen del Patriarca fue tallada para el lugar que  ocupa actualmente.


San Cayetano


Lo cierto es que a día de hoy el retablo sigue ocupando el mismo testero para el que fue proyectado, si bien como ya hemos dicho en lo que respecta a las imágenes “secundarias” que en él se veneran pensamos que no ha sufrido cambio alguno desde su inauguración no pudiendo decir lo mismo de su hornacina principal la cual a quedado presida por distintas imágenes dependiendo del momento y las circunstancias del Templo.

Así desde su ejecución hasta, creemos que, los años 30 del pasado siglo XX este lugar estaría presidido por la imagen titular de la Esclavitud,  Nuestra Señora de la Merced apodada “La Chica”, este apelativo, observando las dimensiones de la hornacina, no nos debe llevar a equívocos, se la conocía con esta denominación por venerarse en Altar Chico, a diferencia de la “La Grande”, la cual se encontraba en el Altar Grande, entiéndase por ello El Altar Mayor del Convento. De esta imagen nos encargaremos en otra entrada, por el momento solo diremos que formaba un grupo devocional que quedaba formado por la Virgen, el Niño y dos esclavos de menor tamaño que postrados a los pies de la Sra. ofrecían los grilletes de su  anterior cautiverio.
Con posterioridad y hasta los años 70 del Siglo XX quedo ocupada por la imagen de San Pedro Nolasco siendo desde entonces presidida su hornacina principal por la  devota imagen del Señor de las Cadenas.
Bibliografía;

AA. VV.; “Huelva Mercedaria y Servita: Doscientos años de historia” , Huelva, 1992.
Diaz Hierro, Diego; “Historia de la Merced de Huelva, Hoy Catedral de su Diócesis”, Huelva, 1975.


Fotos;

Archivo; Cabral-Llorca-Silgado.

Diaz Hierro, Diego; “Historia de la Merced de Huelva, Hoy Catedral de su Diócesis”, Huelva, 1975.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Iconografía imperial en la imagen de Jesús de las Cadenas.

En esta entrada (con la brevedad que nos caracteriza), vamos a ver de otra forma la Imagen del Señor, vamos a intentar asimilar su iconografía a la del retrato imperial romano, para ello vamos a pasar a analizar los atributos que nos llevan a titular de esta forma estas breves notas.
El manto que luce la imagen del Señor y que conocemos como Clámide nos hace referencia al paludamentum romano, una prenda que habitualmente era utilizada por comandandantes militares, su color solía ser escarlata y tenia un formato rectangular, valiéndose para su colocación de un broche, generalmente metálico que servia de unión de la pieza en el hombro izquierdo y que hacia que la prenda cayese por la zona trasera de la espalda y piernas. En los evangelios se hace mención de esta prenda durante el escarnio, y la describen como de color púrpura, este pigmento  se obtenía de un tinte descubierto por los fenicios que se extraía de un molusco marino, el purpex,  aunque en Huelva lo conocemos popularmente como “cañailla”. Era el tinte más caro y exclusivo y su uso era signo de riqueza y alta posición. Había varias tonalidades, más claras o más oscuras, pero la más utilizada era, entre el granate y el morado. Este  era el color de la franja de la toga de los altos magistrados y de la toga triumphalis que llevaban los generales victoriosos que celebraban el Triunfo.

Reconstrucción de la policromía del
Agusto Prima Porta
20 d. C.
Por otro lado, otra pieza de carácter imperial que se menciona en los evangelios es la corona de espinas, poseyendo esta  un matiz claramente peyorativo, y es que su origen podemos relacionarlo con las coronas utilizadas por los emperadores siendo estas realizadas en este caso con ramas de Laurel. En la iconografía clásica, este árbol estaba asociado a través de sus mitos al dios Apolo, patrocinador de los ganadores, en especial de poetas y deportistas aunque finalmente este atributo de la victoria se extendió a todos los campos, incluido el militar. Consiguiendo con esto que todas las personas que saliesen victoriosos de cualquier certamen fuesen coronados con este preciado trofeo, el cual por ende y como símbolo de perpetuo triunfo solía orlar la testa de los retratos del emperador.


Apolo, (detalle).
La Fragua de Vulcano
Diego Velázquez,  1630.
Por ultimo y para no extendernos más, siguiendo los evangelios, vemos una última pieza que podemos relacionarla con este estudio. Tras vestirlo y coronarlo de espinas  a Jesús se le ofreció la caña, este elemento viene a representar un cetro, pretendiendo evocar con ella el bastón de mando de los magistrados y que los generales victoriosos solían  portar al recibir los honores de triunfo en sus entradas en  las Ciudades.
Tras la lectura de estas breves  notas esperamos que la fase “¡Salve Rey de los Judíos!” adquiera todo su significado y comprensión alegórica.

Jesús de las Cadenas
Portando clámide, corona de espinas y caña
Marzo 2004.


viernes, 18 de noviembre de 2011

La Coronación de Espinas según la pintura italiana del museo del Prado

Se presentan estas entradas de manera escueta, puesto que su desarrollo, esperamos que algún día vean la luz en el sitio adecuado. En la época que la imagen de Jesús de la Cadenas salió procesionalmente escenificando la escena de la pasión de la  flagelación siempre escuchamos la “rara” composición que presentaba la talla, al mostrarse el Señor sentado pacientemente recibiendo los latigazos. Ciertamente no era corriente ni natural esa postura puesto que la imagen no fue  realizada con la intención de representar ese pasaje, ya que inicialmente fue concebida para escenificar la escena de la Coronación de Espinas, el Escarnio. Comparando la Talla con algunas escenas pictóricas del mismo tema del museo del Prado vemos como esta sigue al pie de la letra el modelo acuñado por las creaciones pictóricas y no es raro esto,  algunas de ellas, como la de Tiepolo, circuló por los ambientes artísticos en forma de estampa, con lo que la idea de que el autor de la imagen del Señor conociese alguna de estas creaciones y le sirviese de inspiración para la ejecución de la talla nos parece mas que probable, estando también como segunda opción de que tanto el escultor como el pintor bebiesen de la misma fuente para la realización de sus obras. Para este análisis hemos escogido dos obras aunque podíamos haber ampliado el número por lo común de la escena.

La primera se trata de la realizada por Giaquinto Corrado realizada en la primera mitad del S. XVIII como una imagen vale más que mil palabras dejamos el análisis a su juicio. Solo advertir en esta obra por curioso la aparición en escena de las cadenas, en este caso portadas por un sayón que se encuentra  en actitud de prepararlas para el posterior apresamiento del Reo.



La segunda de las obras, forma parte de un conjunto de ocho escenas de la pasión, curiosamente  realizados en 1772 por Giovanni Domenico Tiepolo, estando todas fuertemente influenciadas por obras anteriores, como el conjunto de grabados del Vía crucis que en 1749 realizó con la técnica del aguafuerte el autor. En lo que a composición se refiere en ambas obras la forma de entender el escarnio la figura del Señor se presentan de forma bastante similar, por no decir idéntica. Si bien el hecho de que la Escultura fuese destinada al culto en un convento Mercedario sin duda influyo bastante en su composición final, así en ella advertimos como elemento icnográfico principal los grilletes, elemento que desde su fundación sirvió como emblema a la Orden Redentora de la Merced. Siendo estas Cadenas las que desde el momento de ejecución, sirvieron para advocar a esta devota Imagen del Señor.



   

 Fotos e información;  http://www.museodelprado.es/